En un nuevo episodio de “10 preguntas y un vermut”, el podcast del restaurante, Javier de Frutos, presidente de Mahos comparte su visión sobre el presente y el futuro de la hostelería, la profesionalización del sector, el emprendimiento y los retos que afrontan actualmente los negocios vinculados a la restauración.
Una conversación cercana que permite mirar la hostelería desde dentro, no solo como una pieza fundamental de la experiencia turística, sino también como una actividad empresarial que exige planificación, formación, compromiso y una gestión cada vez más profesional.
La hostelería, mucho más que abrir un restaurante
Uno de los primeros temas de la conversación gira en torno al emprendimiento.
Montar un restaurante puede parecer sencillo desde fuera, pero la realidad del sector es mucho más compleja. Detrás de cada establecimiento existen inversiones importantes, costes, normativa, personal, proveedores y una gestión diaria que obliga a prestar atención a numerosos detalles.
Javier insiste en la importancia de realizar una buena planificación antes de iniciar cualquier proyecto: estudiar el mercado, analizar su viabilidad económica y dejar el menor número posible de decisiones al azar.
La ilusión es necesaria para emprender, pero debe ir acompañada de conocimiento, formación y una visión empresarial sólida.
Un sector cada vez más profesionalizado
La conversación pone también el foco en la evolución que ha experimentado la hostelería durante los últimos años.
El crecimiento de grupos empresariales, la incorporación de profesionales especializados y una mayor planificación están contribuyendo a transformar la forma de gestionar los establecimientos.
Esta profesionalización resulta especialmente importante en un destino como Málaga, donde turismo, gastronomía y restauración están estrechamente relacionados.
Javier destaca además la importancia de la representación empresarial y del trabajo conjunto del sector. Participar, compartir problemas y trasladar las necesidades de los establecimientos permite avanzar con mayor fuerza que hacerlo de manera individual. Una idea que resume de forma clara durante la conversación: unidos, el sector tiene una mayor capacidad para defender sus intereses y contribuir a mejorar su funcionamiento.
Málaga: crecer en calidad, no solo en cantidad
Málaga y la Costa del Sol viven desde hace años un momento especialmente relevante desde el punto de vista turístico.
Pero la conversación plantea una reflexión que va más allá del crecimiento en número de visitantes: el futuro del destino pasa también por apostar por la calidad.
Y hablar de calidad no significa necesariamente hablar de precios más elevados.
Significa cuidar el producto, el servicio, los espacios y todos aquellos elementos que forman parte de la experiencia del visitante.
Málaga cuenta actualmente con una oferta capaz de dirigirse a públicos muy diferentes y con una hostelería que continúa evolucionando hacia modelos cada vez más profesionales y especializados.
La experiencia no termina cuando acaba la actividad
Uno de los puntos que conecta especialmente la conversación con el entorno de Bendita Katalina es la importancia de entender la experiencia del cliente como un conjunto.
En un hotel, un campo de golf o cualquier espacio turístico, la restauración no debería ser considerada un servicio secundario.
La experiencia puede empezar en un recorrido de golf, continuar alrededor de una mesa y terminar con el recuerdo general que el visitante se lleva del lugar.
Durante el episodio se utiliza precisamente el ejemplo de los campos de golf: disfrutar de unas buenas instalaciones no es suficiente si posteriormente el servicio o la propuesta gastronómica no mantienen ese mismo nivel.
Cada elemento suma.
La comida, el servicio, el ambiente, la estética y la comodidad forman parte de una misma experiencia.
Bendita Katalina y una restauración abierta a todos
Esta reflexión conecta directamente con la evolución de Bendita Katalina.
Ubicado en el entorno de Añoreta Resort & Golf, el restaurante ha ido más allá del concepto tradicional de restaurante asociado exclusivamente a un campo de golf para abrirse al público general y convertirse en un espacio gastronómico con identidad propia.
El episodio recuerda precisamente esa transformación: conseguir que personas que quizá nunca habían visitado un campo de golf descubran el espacio a través de su propuesta gastronómica.
Una evolución que refleja también un cambio más amplio dentro del sector turístico. Hoteles, resorts y espacios deportivos están prestando cada vez más atención a la restauración como elemento capaz de aportar valor, atraer nuevos públicos y completar la experiencia del cliente.
Una gastronomía malagueña que continúa elevando su nivel
La evolución gastronómica de Málaga ocupa también una parte importante de la conversación.
No se trata únicamente del crecimiento de la alta cocina o del reconocimiento de determinados restaurantes.
El avance de la gastronomía genera un efecto sobre todo el sector.
Los establecimientos cuidan más su producto, sus espacios, el servicio y el ambiente. La competencia impulsa a mejorar y esa evolución termina repercutiendo positivamente en el conjunto de la oferta gastronómica de la provincia.
Hoy es posible encontrar propuestas de calidad no solamente en el centro de Málaga, sino también en barrios y municipios de toda la provincia.
Una diversidad que fortalece la gastronomía malagueña y amplía las razones para descubrir el territorio.
El gran reto de las personas
Pero el crecimiento del sector también plantea retos.
Uno de los más importantes es encontrar profesionales cualificados.
Durante el episodio, Javier aborda la dificultad para incorporar determinados perfiles, especialmente aquellos que requieren mayor formación y experiencia.
El debate pasa inevitablemente por cuestiones como los horarios, la conciliación, la formación o la capacidad de hacer más atractiva la profesión.
La hostelería tiene unas características particulares: mientras gran parte de la sociedad disfruta de su tiempo libre, los profesionales del sector están trabajando.
Encontrar nuevas fórmulas que permitan conciliar esa realidad con las expectativas laborales actuales será uno de los grandes desafíos de los próximos años.
Formación y oportunidades profesionales
La formación aparece precisamente como una de las herramientas fundamentales para afrontar este reto.
La hostelería ofrece numerosas posibilidades de crecimiento profesional y empresarial.
Muchos profesionales comienzan trabajando en sala o cocina y terminan desarrollando una carrera dentro del sector o incluso poniendo en marcha sus propios negocios.
Por eso, acercar la hostelería a los jóvenes, mostrar sus posibilidades profesionales y apostar por la formación puede ser determinante para garantizar el relevo y continuar elevando el nivel del sector.
La primera sostenibilidad de una empresa es la económica
El episodio termina con una reflexión especialmente vinculada a la realidad empresarial.
Para Javier, antes de hablar de cualquier otro ámbito de la sostenibilidad, un negocio necesita ser económicamente sostenible.
La calidad, la experiencia del cliente, el empleo o cualquier inversión futura dependen primero de que el proyecto funcione.
Una idea sencilla que resume buena parte de la conversación: detrás de cada experiencia gastronómica existe también una empresa que debe encontrar el equilibrio entre ofrecer un buen producto, cuidar a sus clientes y mantener un modelo viable a largo plazo.
Ver Posdcast: https://www.youtube.com/watch?v=Y43BvwK584w&t=21s